Sensores IoT

Hoy, más que nunca, la conectividad del Internet de las cosas (IoT) está permitiendo que todo tipo de sensores físicos envíen sus datos directamente a cuadros de mando virtuales sin apenas interacción humana. Esto es posible gracias a los recientes avances en las tecnologías del IoT, como el IoT celular y la red LPWAN (red de área amplia de baja potencia), que están cambiando radicalmente la forma en que se utilizan los sensores; desde las mediciones ocasionales hasta la supervisión remota continua y en tiempo real en múltiples aplicaciones industriales y de consumo. Dicho esto, los sensores no son exactamente algo nuevo.

Utilizados principalmente para medir variables del mundo real, como la temperatura o la presión, las primeras adaptaciones de dispositivos se remontan al año 1500. Como señala Kelvin Tech en una de las entradas de su blog, la medición de la temperatura existe desde hace mucho tiempo, ya que se remonta al año 150 d.C. Sin embargo, se estima que la verdadera ciencia de los termómetros no evolucionó hasta el año 1500. A lo largo de los años, se desarrollaron diferentes tipos de termómetros. El ser humano siempre ha sentido la necesidad de medir las cosas con mayor rapidez, precisión y eficacia posible. Está en nuestra naturaleza y es exactamente la razón por la que los sensores IoT están en alza.

Índice de contenidos

  • ¿Qué es un sensor «IoT»?
  • 12 tipos de sensores IoT.
  • La columna vertebral de tu solución IoT.

¿Qué es un sensor IoT?

Antes de que el Internet de las Cosas (IoT) existiera, ya había muchos tipos de dispositivos de medición disponibles en el mercado, incluyendo termómetros, magnetómetros (de los cuales las brújulas son un ejemplo notable), altímetros, y muchos, muchos más. La lista es interminable. Los sensores utilizados en estos dispositivos están pensados para detectar, medir e informar de una variable del mundo real a la vez. Su objetivo es ayudarnos a comprender el mundo que nos rodea de una forma mensurable y universal fácil de entender.

Pero, ¿qué es un sensor IoT? Es un dispositivo diseñado para recopilar datos del entorno o de una máquina específica y transmitirlos a través de Internet a una plataforma centralizada para su análisis o control. Estos sensores son una parte fundamental de la infraestructura de la Internet de las cosas (IoT) y desempeñan un papel crucial en la recopilación de información del mundo físico y su posterior procesamiento.

¿Has visto alguna vez la cabina de un piloto? Una cabina de piloto está llena de indicadores e instrumentos de vuelo. Los cuadros de mando están llenos de instrumentos de vuelo que informan de datos variables procedentes de todo tipo de sensores. Algunos ejemplos son los niveles de combustible o la presión del sistema. La idea que subyace a los sensores IoT de nueva generación es que, mediante el uso de los denominados módulos IoT, estos dispositivos pueden agregar y enviar sus datos directamente a un cuadro de mandos IoT, lo que agiliza y facilita la toma de decisiones importantes.

El mantenimiento predictivo es una de las áreas clave en las que los sensores IoT prometen cambiar la forma de operar en la fabricación y la industria. Otros casos de uso interesantes también están ganando popularidad. A continuación, vamos a ver 12 tipos de sensores IoT populares,

12 tipos de sensores para el Internet de las Cosas

Aquí tienes una lista de sensores IoT ordenados de mayor a menor popularidad (según los datos de Google Trends). Si tienes curiosidad por saber más sobre cómo se pueden utilizar estos sensores en aplicaciones de la vida real, también hemos incluido enlaces a hardware existentes con el caso de uso previsto o el escenario ideal resaltado entre paréntesis.

sensores

1. Sensores de presión

Los sensores de presión son dispositivos que miden la presión (la fuerza necesaria para impedir la expansión de un fluido) en gases o líquidos. Cuando la presión cambia, el sensor detecta estos cambios y los comunica a los sistemas conectados.

Los sensores de presión pueden ser de diversos tamaños y formas, y son uno de los ejemplos más populares de sensores IoT, principalmente debido a las aplicaciones industriales que se están adoptando en este nuevo esfuerzo de conectividad.

Los sensores de presión pueden ser de diferentes tipos, como por ejemplo:

– Sensores de presión barométrica, contenidos en la mayoría de las estaciones meteorológicas, y destinados a medir los cambios en la presión atmosférica.

– Sensores de presión de gas, destinados a controlar los cambios de presión en los gases, especialmente utilizados para aplicaciones petroleras, energéticas y de servicios públicos. Aunque técnicamente no son transductores de presión, las células de carga son también una variación de los sensores de presión, y pueden ser un método preferido cuando se trata de medir el peso (por ejemplo, el peso de los animales, o el nivel de un tanque o silo).

– Sensores de presión ultrasónicos, que miden la presión utilizando ondas ultrasónicas y luego envian los datos a través de una red inalámbrica. Estos sensores se utilizan en aplicaciones que requieren mediciones no invasivas de la presión, como sistemas de monitorización de fluidos

Este tipo de sensores forman la columna vertebral de nuestra infraestructura de gas y energía porque, sin ellos, no podríamos controlar la presión del sistema. Conecte un módulo IoT a uno de ellos y sus datos estarán listos para aparecer en la pantalla de su ordenador.

Ejemplos de sensores de presión IoT: El sensor de presión inalámbrico de largo alcance de NCD (Industrial) o el sensor E8PC de Omron (industrial).

2. Sensores de luz

Los sensores de luz son dispositivos electrónicos que responden al cambio en la intensidad de la luz. Los sensores inteligentes de luz IoT están diseñados para uso industrial y de consumo. También conocidos como dispositivos fotoeléctricos o fotosensores, los sensores de luz son más comunes de lo que pensamos. Estos dispositivos fotoeléctricos pasivos convierten la energía de la luz (fotones) en energía eléctrica (electrones).

Interesante, ¿verdad?. Sin embargo, estos dispositivos son mucho más que su principio de funcionamiento. Al igual que los sensores de presión, los sensores de luz pueden servir para todo tipo de propósitos y se utilizan mucho en el control de la luminosidad, la seguridad e incluso la agricultura. Hacer un seguimiento de los cambios de luz es útil para el control meteorológico, así como para aplicaciones en la agricultura, donde es clave medir la luz que absorbe el suelo.

Estos sensores también pueden ser una alternativa más sencilla y económica a los sensores de movimiento, ya que permiten detectar la presencia, por ejemplo, en una habitación de hotel, un almacén o un pasillo. Seeed Studio publicó recientemente un artículo en profundidad sobre el tema de los sensores de luz, con ejemplos de hardware relevantes de su propia línea de productos.

Ejemplos de sensores de luz IoT: Los sensores inteligentes de Enlighted (consumidor y empresa) o el sensor de luz ambiental de largo alcance de NCD (Industrial).

3. Sensores de temperatura y humedad

Los sensores de temperatura y humedad son tan populares y ampliamente utilizados como los dos sensores anteriores. Suelen venir juntos en módulos IoT prefabricados.

Los sensores de temperatura miden la cantidad de energía calórica en una fuente, lo que les permite detectar los cambios de temperatura y convertir estos cambios en datos. La maquinaria utilizada en la fabricación a menudo requiere que las temperaturas ambientales y de los dispositivos estén a niveles específicos.
Por otro lado, los sensores de humedad miden la cantidad de vapor de agua en la atmósfera, material o cualquier superficie. Los sensores de humedad se encuentran comúnmente en los sistemas de calefacción, ventilación y aire acondicionado (HVAC), tanto en el ámbito industrial como en el residencial. Se pueden encontrar en muchas otras áreas, como hospitales y estaciones meteorológicas, para informar y predecir el tiempo.
La monitorización de la temperatura es un caso de uso común en entornos industriales en los que las máquinas deben funcionar a una determinada temperatura durante largos periodos de tiempo.

Ejemplos de sensores de temperatura y humedad IoT son Sentrius™ RS1xx de Laird (Industrial) o DHT-22 2302 (bricolaje).

4. Sensores giroscópicos y de aceleración

Muchos de vosotros ya conoceréis los giroscopios y acelerómetros. Son los sensores que permiten a tu smartphone detectar si el teléfono está en posición vertical o en modo horizontal, y se utilizan ampliamente en el diseño de juegos para móviles.

En cuanto a las aplicaciones del IoT, estos pequeños sensores son tan populares como los que se utilizan en el teléfono. Aunque tienen diferencias, la mayoría de los chips de acelerómetro también vienen con un giroscopio, de ahí que los hayamos combinado en una sola sección.

La diferencia entre ambos es la siguiente. Según informa LiveScience, un giroscopio es un dispositivo que utiliza la gravedad de la Tierra para ayudar a determinar la orientación.

Su diseño consiste en un disco (rotor) que gira libremente, montado en un eje que gira en el centro de una rueda más grande y estable. A medida que el eje gira, el rotor permanece inmóvil para indicar la atracción gravitatoria central y, por tanto, en qué dirección se encuentra.

Por otro lado, un acelerómetro es un dispositivo compacto diseñado para medir la aceleración no gravitacional. Cuando el objeto en el que está integrado pasa de estar parado a cualquier velocidad, el acelerómetro está diseñado para responder a las vibraciones asociadas a dicho movimiento.

En términos más sencillos y resumidos, un acelerómetro es un sensor que mide la aceleración, lo que significa cuánto cambia la velocidad de un objeto en movimiento y que puede detectar movimientos como sacudidas, golpes o cambios en la velocidad; y un giroscopio es un sensor que mide la velocidad de rotación o giro de un objeto, y que ayuda a determinar la orientación y la dirección en la que se está moviendo un dispositivo, como un teléfono o un dron.

Entre los casos de uso para los acelerómetros, citar los podómetros inteligentes, la supervisión de flotas de vehículos o la protección antirrobo que alerta al sistema acerca de si un objeto que debería estar parado, se encuentra en movimiento.

Entre los casos de uso para los giroscopios, destacar la automoción, para la navegación de automóviles o los sistemas de control electrónico de estabilidad (antideslizantes); la detección de movimiento para videojuegos o los sistemas de detección de movimiento de cámaras.

En el IoT, los acelerómetros son el corazón de los sensores de vibración, que pueden convertir los datos de aceleración en frecuencias de vibración (es decir, Gs en Hz), utilizadas habitualmente para detectar operaciones anormales de máquinas industriales. Los giroscopios pueden utilizarse para determinar la dirección del movimiento de un objeto rastreado por GPS, así como la dirección del viento en aplicaciones meteorológicas y de energía limpia.

Ejemplos de sensores giroscópicos y de aceleración de IoT pueden ser la serie KX de acelerómetros de Kionix (Industrial) o el acelerómetro ADXL335 de Analog Devices (bricolaje).

5. Sensores de proximidad y movimiento

Los sensores de proximidad son capaces de detectar la presencia de objetos cercanos sin ningún contacto físico emitiendo un campo electromagnético o un haz de radiación electromagnética (por ejemplo, infrarrojos) y buscando cambios en el campo. Los sensores de proximidad se utiliza en innumerables aplicaciones de IoT.

También conocidos como sensores de alcance, algunos de estos dispositivos utilizan ondas ultrasónicas para medir la distancia entre ellos y el objeto detectado. Algunos grandes ejemplos de ellos son los fabricados por Maxbotix.

Los sensores de proximidad pueden confundirse con los sensores de movimiento, pero no son lo mismo. Mientras que un sensor de proximidad puede utilizarse para detectar el movimiento midiendo la distancia de un objeto, los sensores PIR (infrarrojos piroeléctricos) son una buena alternativa especializada y de bajo coste para la detección de movimiento, ya que su salida es mayoritariamente binaria: un 1 o un 0.

Los sensores de movimiento se pueden utilizar para encender luces, alertar a la policía en caso de movimiento sospechoso, en el comercio minorista para detectar el movimiento de los usuarios y su interés por un producto (para así ser notificado de cualquier descuento u oferta especial de productos situados cerca del sensor), en aparcamientos de centros comerciales, estadios y aeropuertos para indicar la disponibilidad de aparcamiento o en las líneas de montaje de industrias químicas, alimentarias, etc.

Ejemplos de sensores de proximidad y movimiento IoT pueden ser el sensor inalámbrico de proximidad y luz de largo alcance de NCD (Industrial) o los sensores de proximidad de Seeed (bricolaje y modular).

6. Sensores de flujo y gas

Los sensores de flujo son dispositivos que se utilizan para medir el caudal o la cantidad de un líquido o gas en movimiento. Están relacionados con los sensores de gas, que son dispositivos electrónicos que monitorizan y detectan diferentes tipos de gases, así como los cambios en la calidad de aire debidos a la presencia de gases tóxicos, combustibles o peligrosos.

Los sensores de flujo son utilizados en equipos médicos para monitorizar el flujo de aire o gases respiratorios en pacientes, en la industria automotriz para medir la cantidad de aire que entra en un motor o en la industria de alimentos y bebidas para controlar el flujo de líquidos en la línea de producción.

Las industrias que utilizan sensores de gas incluyen la minería, el petróleo y el gas, la investigación química y la fabricación. Un caso de uso común entre los consumidores son los conocidos detectores de dióxido de carbono (o de fugas de gas) que se utilizan en muchos hogares o edificios.

Con la llegada de tecnologías de IoT celular como NB-IoT y LTE-M -y los beneficios obvios para las empresas de servicios públicos y los usuarios finales-, se espera que los sensores de flujo, gas y electricidad crezcan significativamente para 2025. Esto muestra claramente una fuerte tendencia en la medición inteligente, así como un aumento general en el uso de este tipos de sensores para fines industriales.
Si nos fijamos en los sensores de gas en concreto, se trata de dispositivos tradicionalmente voluminosos que sólo recientemente se han convertido en adaptaciones de bajo consumo para controlar parámetros como la calidad del aire en entornos locales. El tema de la calidad del aire se trata con más detalle en el punto 11 de la lista.

Ejemplos de sensores de gas y flujo de IoT son los sensores de flujo de Sensirion (Industrial) o los sensores de gas de Spec Sensors (bricolaje y modular).

7. Sensores de sonido

Los sensores de sonido no son tan utilizados como otros tipos de sensores de nuestra lista, pero aun así merecen una mención por sus propiedades únicas y sus interesantes casos de uso.

En primer lugar, ¿qué es un sensor de sonido?. Un sensor de sonido se define como un módulo que detecta las ondas sonoras por su intensidad, convirtiéndolas en señales eléctricas. Cuando el dispositivo detecta un cambio en la intensidad, puede enviar los datos al cuadro de mandos. Los sensores de sonido sencillos, como los que ofrece Seeed Studio, son bastante económicos y tienen diversas aplicaciones, como por ejemplo, detectar la presencia de sonido en una habitación donde no hay nadie.

También hay grabadores de sonido que no sólo detectan el sonido, sino que lo graban cuando cambia la intensidad. Esto es especialmente útil en materia de seguridad. Por último, un caso de uso avanzado es el de los llamados medidores de nivel de sonido/ruido, dispositivos que evalúan el ruido en una gama de frecuencias. Éstos permiten aplicaciones de medición de ruido ambiental más complejas.

Ejemplos de sensores de sonido IoT son el bien llamado SoundSensor de SensorTeam (construcción) o el sensor IoT de sonido y ruido de IoTsens (ciudades inteligentes).

8. Sensores de humedad

Los sensores de humedad son clave para los recientes avances en la agricultura inteligente, ya que permiten a los agricultores controlar constantemente la salud del suelo. Como señala AgriTech Tomorrow, las condiciones del suelo cambian constantemente a lo largo de la temporada de cultivo.

Gracias a los recientes avances en la monitorización del suelo y el agua, la información crítica se recibe en mediciones en tiempo real desde el campo, lo que ayuda a los agricultores a tomar decisiones más rápidas y precisas sobre la producción de cultivos. La mayoría de los sensores de humedad son de un solo punto, lo que significa que miden la humedad del suelo en un lugar singular y fijo.

Este tipo de sensor debe instalarse en varios lugares de un campo de cultivo para aumentar la precisión de las mediciones. La profundidad también desempeña un papel importante en este caso, ya que los efectos del riego pueden ser más fuertes o más débiles a diferentes niveles. Los dispositivos de humedad suelen estar equipados con largas sondas que se adentran en el suelo y miden la humedad a diferentes profundidades.

Además de aplicaciones agrícolas, estos sensores se utilizan en la industria de alimentos y farmacéutica para garantizar que los productos se almacenen en condiciones adecuadas o en el campo de la meteorología, la climatización de edificios, la industria de la construcción, la monitorización de la calidad del aire interior y muchas otras áreas donde el control y la medición precisos de la humedad son importantes para la salud, la seguridad o la eficiencia

Ejemplos de sensores de humedad IoT son los sensores inalámbricos de humedad del suelo de Sensoterra (agricultura) o el sensor de humedad del suelo IoT de largo alcance de NCD (agricultura).

9. Sensores de imagen

Un sensor de imagen componente utilizado en cámaras digitales y sistemas de captura de imágenes para convertir la luz en una imagen digital. Estos sensores capturan una matriz de píxeles que componen la imagen, y cada píxel registra la intensidad de la luz que incide sobre él. Los sensores de imagen son esenciales para la fotografía digital, videovigilancia, radiografía e imagen médica, cámaras de teléfonos inteligentes, escáner de documentos, industria automotriz, Realidad Virtual y Aumentada, y otros dispositivos de captura de imágenes.

Las cámaras se utilizan ampliamente como mecanismo de detección, desde aplicaciones de recuento de personas hasta reconocimientos de patrones impulsados por la Inteligencia Artificial (IA). Por ejemplo, la tecnología PigVision de Asimetrix es única: un sensor basado en imágenes que mide el peso de los cerdos en tiempo real basándose en modelos de IA entrenados.

Ejemplos de sensores de imagen IoT: El OS02F10 de OmniVision (Industrial) o la línea de sensores de imagen Pregius de Sony (Industrial).

10. Sensores magnéticos

Los sensores magnéticos, también conocidos como sensores de campo magnético, son dispositivos que detectan y responden a la presencia o cambios en el campo magnético en su entorno. Estos sensores son ampliamente utilizados en una variedad de aplicaciones para medir, controlar y detectar la presencia o movimiento de objetos magnéticos. Algunos tipos comunes de sensores magnéticos son los siguientes:

  • Sensores de Efecto Hall: Estos sensores se basan en el Efecto Hall, que es el fenómeno en el cual una corriente eléctrica en un conductor se ve afectada por un campo magnético perpendicular a la corriente. Los sensores de efecto Hall se utilizan para medir la intensidad del campo magnético y se encuentran en una amplia gama de aplicaciones, como sensores de posición en automóviles, interruptores magnéticos y controladores de motores.
  • Sensores Reed: Los sensores Reed utilizan un interruptor Reed, que es un pequeño interruptor electromagnético herméticamente sellado. Cuando se acerca un imán al interruptor Reed, los contactos se cierran, lo que permite la detección de la presencia de un campo magnético. Estos sensores se usan comúnmente en aplicaciones de seguridad, como alarmas de puertas y ventanas.
  • Sensores de Efecto Magnetostrictivo: Estos sensores miden cambios en la longitud de un material magnetostrictivo (un material que cambia su forma en respuesta a un campo magnético) cuando se expone a un campo magnético. Se utilizan en aplicaciones de medición de posición y velocidad, así como en la industria de la automatización.

11. Sensores de calidad del aire

Los sensores de calidad del aire son dispositivos diseñados para medir y monitorizar varios parámetros y contaminantes presentes en el aire con el fin de evaluar la calidad del aire en un área específica. Estos sensores son fundamentales para la detección de sustancias nocivas y la evaluación de la salud y la seguridad de las personas, así como para la gestión ambiental y la toma de decisiones informadas. Algunos de los parámetros y contaminantes que los sensores de calidad del aire pueden medir incluyen: concentración de partículas suspendidas en el aire (PM), gases tóxicos, temperatura y humedad, compuestos orgánicos volátiles perjudiciales o presión atmosférica.

Los sensores de calidad del aire pueden utilizarse en diversas aplicaciones, como:

  • Monitorización ambiental: Para evaluar la calidad del aire en áreas urbanas, rurales y naturales, y proporcionar datos para la toma de decisiones ambientales y de salud pública.
  • Calidad del aire en interiores, ya sea hogares, oficinas y otros espacios interiores y tomar medidas para mejorarla.
  • Monitorización industrial: Para controlar y minimizar la liberación de contaminantes en entornos industriales y garantizar la seguridad de los trabajadores.
  • Monitorización de la salud personal: Algunos dispositivos portátiles permiten a las personas monitorear la calidad del aire que están respirando en tiempo real y tomar medidas para proteger su salud.

Algo que nos viene a la mente cuando hablamos de la calidad del aire es la contaminación. ¿Cómo medimos la contaminación? Utilizando los llamados sensores de partículas. Estos se dividen principalmente en dos categorías según su tamaño: PM10 (partículas grandes) y PM2.5 (partículas finas). Los sensores de partículas que pueden detectar las primeras son más comunes, ya que las partículas son más grandes (generalmente de 10 micrómetros, de ahí su nombre).

La detección de partículas finas de 2,5 micrómetros y más pequeñas es cada vez más difícil. Los sensores de partículas industriales de Sensirion y otros fabricantes pueden detectar estas partículas finas y ayudar a implementar sistemas de calidad del aire. Los sensores de gas también desempeñan un papel importante a la hora de reconocer los cambios en el aire, y suelen estar integrados junto con los sensores de PM.

Ejemplos de sensores de calidad del aire de IoT son los sensores de calidad del aire de AMS (Industrial) o el monitor de partículas PM2.5 de Ambient Weather (hogar inteligente).

12. Sensores de calidad del agua

El agua es algo que la mayoría de nosotros da por sentado, pero muchas poblaciones del mundo no tienen un acceso claro a este recurso crucial. Y, si lo tienen, su calidad puede ser deficiente o directamente tóxica. Ahí es donde entran en juego los sensores de calidad del agua.

Los sensores de calidad del agua son dispositivos diseñados para medir y monitorizar diversos parámetros del agua con el fin de evaluar su calidad y determinar si cumple con ciertos estándares o requisitos específicos. Estos sensores son esenciales para garantizar la seguridad del agua en una variedad de contextos, incluyendo el suministro de agua potable, la gestión de recursos hídricos, la monitorización ambiental, la industria y la agricultura. Algunos de los parámetros que los sensores de calidad del agua pueden medir incluyen:

Al igual que en el apartado anterior, hay varias variables que contribuyen a la calidad del agua (temperatura, nivel de pH, oxígeno disuelto, turbidez, contaminantes químicos o microorganismos), algunas de las cuales son susceptibles de ser medidas físicamente mediante sensores, como los sensores de pH, los sensores de turbidez o los sensores de ORP (Potencial de oxidación-reducción). Cuando se utilizan conjuntamente, estos sensores forman una imagen completa de la calidad del agua.

Los sensores de pH desempeñan un papel muy importante en el control de la calidad del agua mediante el análisis de su alcalinidad.

Los sensores de turbidez desempeñan un papel similar al medir la cantidad de luz dispersada por los sólidos en suspensión del agua. Menos luz significa menos calidad.

Por último, los sensores de potencial de oxidación-reducción miden la capacidad de una solución para actuar como agente oxidante o reductor.

Como señala Vernier, pueden utilizarse en piscinas para medir la capacidad de oxidación del cloro. Un ejemplo de sensores de calidad del agua de IoT es el sensor Signet 2724-2726, de Georg Fischer (Industrial).

La columna vertebral de tu solución IoT

Las operaciones industriales de todo el mundo están invirtiendo mucho en sensores IoT. Ahora que hemos visto los diferentes tipos de sensores IoT, sólo nos queda preguntarnos por qué.

¿Por qué queremos conectarlos a Internet? ¿Qué valor hay detrás de la parte «IoT»? Esta será probablemente la pregunta de un cliente, y es una pregunta que se han hecho algunas de las marcas más reconocidas del mundo. Recientemente, Salesforce llevó a cabo una encuesta en la que preguntaba a sus sofisticados clientes qué tecnologías creían que transformarían más sus expectativas de las empresas. Concluyeron que el Internet de las Cosas está en el top 3, junto con innovaciones tecnológicas como la ciberseguridad y la Inteligencia Artificial.

Los directores de contratación también reconocieron plenamente los increíbles cambios que el Internet de las cosas ya está aportando a la mano de obra «estas tecnologías de vanguardia están cambiando fundamentalmente la forma en que vivimos y trabajamos». Combinadas, forman lo que se conoce como la Cuarta Revolución Industrial. Debido a esta megatendencia, las empresas de semiconductores y sensores están presionando para innovar más rápido que nunca, lo que lleva a una creciente diversidad de «cosas» que se pueden «medir» y acelera el ritmo de creación de estos dispositivos. Sin estos sensores inteligentes, sería imposible tomar una pieza de maquinaria y conectarla a Internet. Simplemente, no están hechos para interactuar con ella.

Las empresas de todo el mundo se están dando cuenta del potencial de la agregación de datos en cuadros de mando de IoT como los que ofrece Ubidots, y se están apresurando a conectar sus máquinas a Internet. Sin embargo, esto no puede hacerse sin entender primero las posibilidades y los casos de uso que permite cada tipo de sensor. Dicho esto (y dejando a un lado las cuestiones de seguridad), el mundo parece estar de acuerdo con los beneficios de habilitar estas posibilidades basadas en datos. Y es precisamente por eso que el IoT es importante, hoy más que nunca.

Los sensores están en todas partes, están en nuestros hogares y lugares de trabajo, en nuestros centros comerciales y hospitales, en los teléfonos inteligentes, etc. y son una parte integral del Internet de las cosas (IoT). Los sensores han existido durante mucho tiempo. Como dato, el primer termostato se introdujo a finales de 1880 y los sensores infrarrojos existen desde finales de 1940.

La IoT y su contraparte, el Internet Industrial de las Cosas (IIoT), están llevando el uso de los sensores a un nuevo nivel. En términos generales, y como hemos comentado previamente, los sensores son dispositivos que detectan y responden a los cambios en el entorno. Las entradas pueden provenir de una variedad de fuentes como la luz, la temperatura, el movimiento y la presión. Los sensores producen información valiosa y si están conectados a una red, pueden compartir datos con otros dispositivos y sistemas de gestión conectados.

Los sensores son cruciales para el funcionamiento de muchos de los negocios de hoy en día. Pueden advertir de problemas potenciales antes de que se conviertan en grandes problemas, permitiendo a las empresas realizar un mantenimiento predictivo y evitar costosos tiempos de inactividad. Los datos de los sensores también pueden ser analizados en busca de tendencias, lo que permite a los propietarios de las empresas obtener una visión de las tendencias cruciales y tomar decisiones informadas basadas en la evidencia.